Salud y recomendaciones

¿Por qué los tumores benignos no se convierten en malignos?

Al hablar de un tumor, automáticamente tendemos a asociarlos con lo malo, específicamente con la muerte, por lo que el solo hecho de escuchar su nombre, puede ser algo que nos cause estrés y mucho desconcierto al respecto.

Echa un vistazo y descubre porque los tumores benignos no se convierten en malignos

Sin embargo, muchos aún desconocen que no solo existen tumores malignos, sino que también hay personas que pueden tener tumores benignos, los cuales son más comunes de lo que muchos pueden creer y que muy poco son investigados.

De igual forma, cuando los tumores benignos aparecen en el cuerpo de una persona, se puede pensar que estos en un futuro se convertirán en malignos y que terminará acabando con la vida de quien los tiene, por lo que te explicaremos en este artículo si es posible que suceda.

Un tumor benigno, es un crecimiento anormal en alguna parte del cuerpo, por lo que estos no puede expandirse a ninguna otra zona del organismo, pero que de igual forma pueden ser peligrosos, aunque en menor grado que los tumores malignos, ya que estos pueden presionar órganos importantes como el cerebro, provocando así en el paciente diversos síntomas como epilepsia, hidrocefalia y otros trastornos a nivel neurológico y te comportamiento.

celula cancerosa

En algunas ocasiones, es posible que un tumor benigno se convierta en maligno, según las investigaciones realizadas por los expertos sanitarios, específicamente en aquellos que aparecen en el área cerebral.

Las células que conforman el tumor benigno, a diferencia de los malignos, permanecen unidas en todo momento, por lo que no se trata de una enfermedad agresiva que vaya a dañar los tejidos que estén cerca, como tampoco entrarán en el sistema linfático o al flujo sanguíneo.

Investigaciones realizadas

  • Desde el Institut d’Investigació Biomèdica de Bellvitge (IDIBELL), el grupo de Cáncer Hereditario, ha hecho una investigación basado en los tumores cerebrales, la mayoría de ellos en niños y que son poco frecuentes, que a menudo se presentan como benignos, ideales para ser comparados con los malignos, para así tratar de identificar cuáles son los mecanismos que pueden ocasionar que estos pasen a ser una enfermedad que acabe en el fallecimiento del paciente.
  • La investigadora principal del grupo de Cáncer Hereditario, Bárbara Rivera Polo, indicó uno de los casos en los que trabajaron, el cual era de una familia de origen alemán, donde el padre de esta y sus dos hijos, tenían muchos tumores neuroepiteliales disembrioplasias, los cuales en raras oportunidades se ven en una misma familia, por lo que sólo otra familia en el mundo había tenido una situación de salud similar y era de origen japonés.
  • Para conocer más de estos tumores, los investigadores secuenciaron los tumores, procedimiento que les permitió visualizar que la familia tenía una mutación heredada nunca antes vista, además de otras mutaciones de origen oncogénicas dentro del mismo gen, las cuales son receptores de crecimiento y que solo se presentaba en el mismo tumor.
  • Por lo general, los tumores cerebrales que se presentan con una mutación oncogénica, suelen ser muy agresivos, pero los de la familia alemana no presentaban esa condición y es lo que llevó a los investigadores a estudiar el caso más a fondo, descubriendo que la doble mutación presente en los tumores benignos es poco frecuente, por lo que es posible que al modular el oncogén se expresa y hace que este permanezca benigno.
  • Con la intención de validar su hipótesis, Rivera investigó las mutaciones presentes en líneas celulares, con la intención de identificar cuáles son los factores del entorno de la célula, que influyen para que se desarrolle un tumor benigno o maligno, cuando estos comparten alguna característica, como puede ser la capacidad de evadir los mecanismos de protección que terminan produciendo la muerte de las células o la tasa de crecimiento rápido.

Lo que se sacó en conclusión

  • Las células por las cuales están conformados los tumores benignos, provienen de una célula progenitora que en su inicio es sana, pero que a lo largo de la vida, esta se va dividiendo para que se mantengan los tejidos de nuestro cuerpo, donde algunas de ellas sufren alteraciones, bien sean genéticas o epigenéticas.
  • Estas últimas están relacionadas con las agresiones recibidas por los agentes externos, como el alcohol, rayos ultravioleta, dieta, tabaco, infecciones, entre otros, que de manera progresiva acumula anomalías en tu ADN, ocasionando que al final no sea posible su reparación y termine dándose el desarrollo de una célula maligna, que al dividirse lo hará de manera descontrolada y terminará dando origen a un tumor maligno.
  • Pero en los escenarios planteados desde el grupo de Cáncer Hereditario, donde se estudian tumores hereditarios raros, se tendrá que continuar investigando qué es lo que previene que estos se conviertan en maligno, aunque es una labor un poco complicada, ya que son pocos los casos que se presentan con tales características.
  • Si los sanitarios consiguen identificar los mecanismos que evitan que un tumor benigno pase a ser benigno, esto podría ser un gran descubrimiento, ya que se podrían innovar nuevas formas de tratamiento para aquellos tumores que son considerados de alto grado, así que tendremos que esperar un poco más para conocer mayores detalles al respecto.

Ante la aparición de algún tipo de quiste en tu cuerpo, la recomendación principal es acudir a tu centro sanitario más cercano, a fin de que te realicen los exámenes respectivos y un profesional de la salud pueda determinar si se trata de un tumor benigno o no, para que inicies el tratamiento que amerite la situación.

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